domingo, 14 de junio de 2015

texto La inteligencia artificial

La inteligencia artificial

Introducción

El avance de la ciencia y la tecnología ha generado nuevos recursos para facilitar las diversas actividades y cubrir necesidades dentro de ellos está los robots. Algunas veces estos son creados por necesidad o eficientar ciertas actividades, reduciendo riesgos al ser humano en actividades peligrosas, otras veces en la búsqueda de acompañantes. Se busca que sean útiles y se pueda interactuar con ellos de una forma cercana, casi natural; por eso se desea poner un cerebro artificial dentro de un cuerpo que imite lo mejor posible al nuestro. Serán parte de la vida cotidiana.

A continuación se hablará al respecto, partiendo de un bosquejo general del proceso histórico de dos casos de la robótica, posteriormente se explica lo que es la inteligencia artificial (IA) y de lo que implica en los robots que puedan actuar de manera semejante como las neuronales humanas, así como el ejemplo de ajedrez y autos robots. Posteriormente se da un panorama de varios ejemplos donde se visualiza la aplicación de la inteligencia artificial en el futuro en diversos campos. Así como las posibles ventajas y desventajas que estos podrían traer a la humanidad.

Desarrollo

Los robots dejaron de ser ficción cuando se empezaron a crear obedeciendo un programa predeterminado, desplazaron a los obreros en las fábricas de automotrices de Japón. En los Estados Unidos han logrado crear un modelo que es capaz de caminar, captar el movimiento de una pelota en el aire y cacharla con su mano mecánica. Sin embargo para ejecutar un movimiento tan sencillo, el costoso robot está conectado a varias computadoras que trabajan a su máxima capacidad intentando coordinar lo que detectan las cámaras de video, el movimiento del brazo y la mano.

Algunos tendrán una figura semejante a la nuestra, para ello es necesario que sus cerebros electrónicos tengan algún grado de inteligencia. Es decir inteligencia artificial (IA) definido como el medio por el cual las computadoras, los robots y otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana. Que tengan la capacidad de discriminar entre distintos objetos o el responder a órdenes verbales.

La IA agrupa un conjunto de técnicas que mediante circuitos electrónicos y programas avanzados de computadora, busca imitar procedimientos similares a los procesos inductivos y deductivos del cerebro humano. Se basa en la investigación de las redes neuronales humanas y a partir de ahí se busca copiar electrónicamente el funcionamiento del cerebro.

El avance en la investigación de las redes neuronales a avanzando a una velocidad espectacular. Un ejemplo es la computadora Deep Blue esta puede vencer a cualquier jugador de ajedrez: no sólo tiene gran cantidad de jugadas programadas, sino que aprende de su adversario, por lo que se va volviendo capaz de adelantarse a las decisiones de su enemigo y hundir sus estrategias antes de que prosperen.

Esas redes también se han usado en los autos robot, circular por las autopistas a una velocidad normal con un excelente margen de seguridad, el problema es que la cajuela continúa atiborrada de equipo y cuestan un dineral. Pero siguiendo estos avances, es posible que en la próxima década sea común que en la central de autobuses una máquina pregunte al pasajero si desea viajar en un autobús guiado por computadora será más seguro y más caro.

Se espera que en poco tiempo, imitando el funcionamiento de nuestro cerebro, las computadoras ya no tendrán un gran procesador, sino miles y millones de pequeños procesadores totalmente interconectados entre sí, lo que permitirá la maravillosa capacidad de aprender a través de experiencias recogidas por los “sentidos” dela máquina (cámaras de video, micrófonos, etcétera).

Se han hecho cuantiosas predicciones de lo que la aplicación de las técnicas de IA traerá en el futuro; algunas podrían ser realidad en poco tiempo y otras parecen francamente especulativas.

En el terreno de las computadoras personales, la velocidad de un procesador será enorme y no podremos agotar su memoria ni cargando ciclos enteros de cine ruso, que podremos ver doblados al español con una voz idéntica a la de los actores. Serán gobernadas con la voz: “Actívate”. Quizá ya no sean necesarios los monitores; unos anteojos inalámbricos de realidad virtual nos mostrarán cómo va quedando nuestro texto. En vez de teclear podremos plasmar palabras en la memoria de la computadora con sólo imaginarlas por una discreta placa (chip) adherida a nuestra frente. En lugar de usar el “ratón”, podremos manipular el texto, dibujo o lo que sea con el movimiento de nuestros ojos, que será detectado por un inofensivo rayo láser.

La red Internet llegará a través del cableado óptico, transportará inmensas cantidades de información, cargadas en décimas de segundo. Las imágenes aparecerán instantáneamente. Por medio de la red se podrá acceder a cualquier programa de televisión o radio que se transmita en cualquier parte del mundo, con una traducción impecable o guardarlo en la memoria de la máquina.

Los estudiantes tendrán cada vez más clases virtuales en las que accederán directamente a los bancos de información de la universidad y se comunicarán con sus maestros sólo para resolver dudas o exámenes.

Pronto los robots comenzarán a desplazar al personal que nos atiende detrás de las ventanillas. En el banco, en las tiendas, en los centros de diversión, en los aeropuertos, las estaciones de ferrocarril y en todas partes donde ahora hay ventanillas ocultando.

Los edificios “inteligentes” serán comunes, se abrirá con el sonido de nuestra voz. Sensores encenderán la luz de la habitación a la que entremos y dejarán a oscuras la que ha quedado sola. La temperatura también será regulada por la computadora central. Verbalmente activaremos la televisión, el aparato de sonido o cualquier otro electrodoméstico conectado a la ama de llaves cibernética.

Por las mañanas el desayuno que dejamos en el microondas comenzará a prepararse; en la radio la estación de nuestra preferencia nos despertará mientras el calentador se ajusta para que nos demos una ducha deliciosa. Al salir podremos estar tranquilos porque la casa estará capacitada para detectar a posibles intrusos y la alarma se activará a la más mínima insinuación de peligro, dando aviso a los cuerpos de seguridad.

Otras utilidades que se les dará serán los siguientes: Los robots cirujanos realizarán complejas intervenciones utilizando el instrumental quirúrgico con la precisión de una impresora. Si llega a haber una guerra global, los pilotos controlarían por realidad virtual pequeños y mortíferos aviones, helicópteros y tanques a cientos de kilómetros del campo de batalla sin arriesgar un solo cabello. Robots que llegarán a Marte para construir los centros urbanos de los primeros colonizadores. La última frontera serán los robots biológicos autoreplicantes que poblarán en nuestro nombre otros sistemas solares hasta hacerlos habitables para nuestra especie.

Aunque es cierto que los diversos robots han ayudado bastante, también son muy caros y la producción en grandes masas aún no se ha realizado se espera que en algún momento se dé para erradicar lo costoso. Se espera que la producción en masa haga a los robots baratos.

No se sabe a ciencia cierta cuál será el futuro de la humanidad, pero sí se sabe que indudablemente cambiarán las relaciones de producción y quizá de comunicación. Es altamente probable que se agrave aún más el problema del desempleo; que se transformen radicalmente los conceptos de ocio y tiempo libre; que cambien las relaciones laborales entre patrones y trabajadores; que haya una revolución aún mayor en cuanto al acceso a la información y que se agudicen

las diferencias entre países hacedores de tecnología y de aquellos históricamente dependientes. Es casi seguro que la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico subsecuente estarán al servicio de una minoría.
Si la inteligencia artificial se utiliza para lograr que todos en este planeta logremos un mejor nivel de vida en estricta relación con el medio ambiente, entonces será realmente inteligente.
Conclusión

Se pretende crear las computadoras, robots y otros dispositivos con cerebros electrónicos es decir que tengan algún grado de inteligencia, “inteligencia artificial” (IA) siendo el medio por el cual podrán realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana. Basada en técnicas que mediante circuitos electrónicos y programas avanzados buscan imitar las funciones del cerebro humano, procesos inductivos y deductivos. Se espera que en poco tiempo tengan miles y millones de pequeños procesadores totalmente interconectados entre sí.

También se han hecho cuantiosas predicciones de lo que la aplicación de la IA traerá en el futuro; algunas podrían ser realidad en poco tiempo y otras parecen francamente especulativas. Dentro de estas están revolución en las computadoras personales, la red de internet óptica, clases virtuales, edificios inteligentes, robots cirujanos, robots biológicos.

Aunque hay mucho que pensar sobre la humanidad en el futuro, al implementarse la IA ya que cambiara las relaciones de producción, de comunicación, el empleo o desempleo, el ocio y tiempo libre, el acceso a la información, la relación con el medio ambiente. Por consiguiente es necesario visualizar y poner en equilibrio las decisiones.

 Reflexión
Elegí el tema de inteligencia artificial ya que es la ciencia y la tecnología lo que ha movilizado diversos avances y es lo que acontece con las tic siendo un presagio continua que día a día va generando nuevas formas de interactuar, nuevos recursos, programas y novedades que por lo menos debemos conocer para poder subsistir en este mundo cambiante.


Partí de comprender el tema, luego la selección de ideas importantes, la búsqueda de información en internet sobre la robótica; posteriormente inicie la redacción del título, de la introducción en el que se da un panorama del contenido, de lo que trata el texto y luego la redacción del desarrollo en el que se describe o desarrolla el tema con detalles posteriormente la conclusión en el que rescato las ideas fundamentales del tema, es decir escribir de lo que trató el tema. Una vez realizado esto releí dos veces para hacer la revisión de la coherencia, secuencia de ideas, ortografía y acentos, de los cuales fui cambiando algunas palabras, agregando o quitando dependiendo de la necesidad, dar formato, ya que el escribir como el leer es todo un arte, para ir perfeccionando lo que se quiere dar a conocer. 

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